Quiero olvidar todo y ser feliz

Jay Michelson
"Ojalá pudiera irme lejos y olvidarme de todo"... ¿te suena familiar? ¿Alguna vez pensaste algo parecido?

Las preocupaciones diarias a veces pueden hacernos desear que puedieramos olvidarnos de todo, borrar el pasado, y no tener preocupaciones. 

Bueno, dejáme presentarte a una persona que sí pudo "olvidarse de todo", borrar su pasado y ser feliz.


Él se llama Jay Michelson. Recientemente publicó un articulo titulado ¿Vale la pena perder tu memoria para ser feliz? ("Is happiness worth losing your memory?")

"En el mar de la memoria, hubo un tiempo cuando no tenía recuerdos. Era la primavera del 2001, después que sufrí una contusión de grado 3 cuando un camión chocó el taxi en que viajaba.
Durante seis meses, olvidaba las conversaciones tan pronto como terminaban, perdía la pista de nombres y direcciones, y a menudo me encontraba a mi mismo en la calle o en el subte sin ninguna idea de hacia dónde era que iba o porqué.

Después de 6 meses los síntomas eventualmente se fueron, y mi memoria a corto plazo regresó.
No había sufrido amnesia retrógrada y debería haber vuelto a mi "viejo yo". Sólo que mi viejo yo no estaba más ahí. 
En esos seis meses de pérdida de memoria, renuncié a mi trabajo en la compañía de software que había fundado. Mi novia de largo tiempo me dejó. Y fundamentalmente, algo acerca de mí había cambiado. Yo solía se escéptico, nervioso, rígido. Pero ahora estaba recitando poemas en los slams, danzando alrededor de fogatas en el desierto y viajando a nuevos países en un pestañear. En aquel tiempo, me sentí como si hubiera renacido.

Estar sin memoria es más que solamente ser olvidadizo: es estar continuamente en un eterno presente, sin trayectoria o historia. [...]
Al mismo tiempo, vivir sin pasado o futuro tiene un lado transformador. Vivir en el "eterno presente" es, en muchas religiones y escuelas filosóficas del pensamiento, una forma de libertad. Y eso es lo que quiere decir "estar aquí ahora mismo": cada momento es nuevo.

Desde que supe que era improbable que recordara una comida, una conversación o una película que estaba disfrutando, empecé a disfrutar esos placeres mucho más y después dejarlos ir (soltarlos). Sin memoria, iba de momento a momento (...) Cada momento era una sorpresa. No tenía más opción que confiar, confiar, confiar. Se convirtió en, casi, relajante.

Los místicos alrededor del mundo reportan experiencias en que una suspensión temporal de la memoria y del pensamiento permite a la realidad desenvolverse en toda su variedad. Pero en cada tradición sabia de la que tengo conocimiento hay también un regreso. El monje zen regresa al mercado; Moisés desciende de la montaña, Cristo emerge del desierto. (...) Los "Momentos de Ser", como dijo Virgina Woolf en su memorable frase, pueden ser lo más próximo a la iluminación."

Michelson, J. (2005) Living Memento, Publicado por  Slate.com,  y traducido y adaptado por mi .

No hace falta tener amnesia para ser feliz. Lo que nos pasa es que:

Gastamos mucho tiempo de nuestro presente pensando sobre lo que estamos viviendo en vez de experimentar plenamente lo que estamos viviendo!!

Es como cuando estàs comiendo una porciòn de torta de chocolate, pero por dentro estàs dicièndote:
"no deberìa, el azúcar se me va a ir por las nubes. Y ni hablar de los kilos que tengo que bajar y el colesterol. Deberìa haber dicho que no. Pero està tan rica... que poca fuerza de voluntad que tengo! soy un enclenque"...

Te suena familiar? En vez de notar la textura esponjosa, y el sabor semiamargo del postre, gastamos esos segundos preciosos en un constante "blah blah blah" mental...

En vez de celebrar el momento, nos castigamos internamente por él.

Còmo serìa nuestra vida si pudièramos callar esa vocecita?? Si dejàramos de vivir la vida con los subtìtulos puestos? Si nos diéramos permiso de vivir plenamente cada momento y celebrarlo?


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